La "M" de... LA GALERA




Eyyyyyy!!


Hoy os traigo una letra que tengo en casa esperando que vengan a buscarla.


Esta letra tiene nombre, claro, como casi todas las que hago:  es la M de...
...  ¡¡¡  LA GALERA   !!!


MERCEDES empezó siendo mi profe de gimnasia hace... miles de años... La combinación era buena: la asignatura se me daba muy bien y la profe era una jovencita muy maja, así que congeniamos enseguidísima.


Desde entonces, después de todo ese montonazo de años y después de muchos momentos duros (muy, muy, muy duros) y muchos momentos buenos (muy buenos), seguimos siendo amigas... de las que aunque tardemos en levantar el teléfono para hablar un rato, cuando lo hacemos... una siente que nos vimos ayer. 


Pues...  hoy publico esta entrada para ver si se apiada de su letra y viene a buscarla y así de paso se queda unos días con nosotros!!! 


Andaaaaa ven a buscarlaaaaaaa!!!!

De garaje a... "HABITACIÓN PARA EL COCHE"

Buenooooo pues hoy os voy a contar en qué he estado metida... para que no se diga que no hago cositas. 

Esta vez nos hemos metido en todo un trabajazo: ¡¡hemos tuneamos el garaje!!  
Hemos convertido el garaje en LA HABITACIÓN DEL COCHE.


¡No sé si querré volver a usarlo como taller, como hacía hasta ahora!!!


Ea, pues me dejo de literatura barata y os enseño el "antes", el "durante y el "después" de todo un mes y medio trabajo, a tiempo parcial... pero sin descanso ¡No he tenido tiempo ni para viviiiir!!! El otro día nos parecía raro terminar de comer y no bajar al garaje a trabajar... 

La verdad es que ahora cuando veo el "antes" me pregunto como he podido tenerlo así (ordenado pero...  "así" tantos años)


Empezaré aclarando que, habitualmente, no estaba desordenado. Estaba feo, pero no desordenado. En esta foto ya habíamos empezado a trabajar, ya habíamos quitado los armarios que había en el fondo, por eso las cosas que estaban dentro, aparecen por todas partes. 


Cuando quedó vacío, limpiamos el suelo muy bien y a muy fondo con desengrasantes y después con lejía para quitar toda la grasa que hubiera ido dejando el coche y el uso de tantos años.



Después de limpiar las paredes y el suelo pinté el techo de blanco y la parte superior de la pared de color gris. Para contar toda la verdad: primero pinté las paredes en blanco como el techo, pero cuando ya estaban terminadas "presenté" las láminas de PVC y... no destacaban nada ¡nadita!! Así que les dí otras dos manos de color gris porque, a pesar de que "solo es un garaje" (frase que escuché bastantes veces durante un mes y medio) cuando me meto en algo, me meto "a fondo" y cuido los detalles y me preocupo para que quede, como mínimo, un poco MONO.

Véis, ahora destaca pero todo en blancoooooo... ¡NADA... NADITA!



Después de pintar colocamos los rastreles que sujetarán las láminas de PVC.



Volví a limpiar todo el suelo y lo pinté con una pintura especial para garajes con base de clorocaucho, semi-mate y de color "Rojizo".


La compré en Leroy Merlín, como el resto de los materiales. 

Suelo fiarme de los trabajadores de Leroy. Son amables, dispuestos y hasta donde he llegado, siempre me han aconsejado bien. 



Pinté todo el suelo. Dos manos generosas. La primera un poquitito diluida, como aconsejaban las instrucciones, y la segunda tal cual sale del bote y generosamente.

Entre una mano y otra dejé 48 horas y hasta que volvimos a pisar el suelo pasaron tres o cuatro días.

  

Como el otro día alguien me preguntó: "¿Pero no lo estabas haciendo tú? ¿Quién es el señor del mono?"...   

NOTA ACLARATORIA: el "señor" del mono no es Marco (el de "mi mono Amedio y yo...") el "señor" del mono SOY YO!! 



Aquí en "proceso de secado"



¡Cómo cambia el color cuando le da el sol! Parece más anaranjado pero realmente el color es como el de la foto anterior.




Cuando pudimos entrar empezamos a panelar las paredes.

Escogimos láminas de PVC porque aguantan toda la humedad del mundo sin deteriorarse y sin cambiar su forma (no se dilatan con calor ni se hinchan con la humedad) y, además, son fáciles de limpiar (paño húmedo).

En la zona donde va el tendedero de la ropa pusimos las láminas de 1,50  así la ropa nunca estará en contacto con la pared (lo podéis ver en la última foto pero ¡ya llegaréis, paciencia!!)  En el resto del perímetro son láminas cortadas a 1,30.




Ya con todo terminado, empezamos a meter muebles y a colocar la cacharrada. La idea era aprovechar la historia para tirar un montón de cosas pero... solo fue una idea pasajera... 

¡Al final "todo vale" porque siempre anda Diógenes haciendo de las suyas con su síndrome!!







¡ Y YA ESTÁ !!!!


Después de:

* trabajar todos los fines de semana en mes y medio y buena parte de sus tardes,

* pedir un millón de disculpas a mis amigas por tenerlas completamente abandonadas... PERDÓN, otra vez, 

* alguna mala respuesta a "los de casa"... PERDÓN, desde aquí, por ser un pelín borde a veces!,

* un enorme cardenal en cada pierna porque caí debajo de un mueble mientras lo transportábamos y he tenido las piernas de todos los colores (literal)

y acumulando un cansancio físico que no es de este mundo...


os presentooooooooooo

LA HABITACIÓN PARA EL COCHE










Bueno, bueno, bueno!!  Si habéis llegado hasta aquí: GRACIAS

OS MANDO UN BESITO MUY MUY GRANDE!!!!!

Coral



Llegó la hora!

Celsa me encargó estos relojes para dos bebés que nacieron el mes pasado.  Digo que "llegó la hora" porque seguro que sus respectivos papás estaban deseando verles y abrazarles!! 


Como mi amiga tiene un gusto EXCELENTE escogió...

éste para Jimena... 


y este otro para Alejandro 




Los hice en madera lacada y decoupage con estos papeles que me encantan.  




Para que el regalo quedara más completito, los coloqué sobre unas maderas forradas con papel azul, para poderlos entregar ya con el péndulo colocado...



... y se los puse dentro de estas bolsitas: rosa para ella, azul para él (¡cómo no!)





Lo cierto es que quedaron muy bonitos...

Y siempre es necesario un reloj en el cuarto de un bebé! 
Espero que el acompasado tic-tac les ayude a dormir tooooooda la noche para que sus papis puedan ser aún más felices, si cabe!


Espero que os haya gustado y ya sabéis que si os apetece hacer un regalo así, solo tenéis que decírmelo. 


Un besito!!

¡Auuuuu!! ¿Dónde vas tú tan bonita?



Eiiiiiiiiiiiiii, hoy os traigo otra de mis cajas. 


Como la servilleta no puede ser más cuca... el resultado siempre es... así... como lo veis!!


Os enseño varias de las que he hecho.

Todas tienen algo que las hace diferentes.... 












Con un lacito... 










Con puntitos pintados a mano al rededor de la tapa de la caja...







Blanca por dentro...







Con los puntitos pintados en la parte inferior...







Con espejo en el interior como la que le hice a Gaby...



Tanto gustó el resultado con esta servilleta que tuve que comprar más y, a pesar de que no me gusta repetir "modelito", al final hice bastantes cajas... parecidas.

Aún tengo en casa alguna servilleta así que si queréis tener una como las que habéis visto... poneos en contacto conmigo, ¿vale?



Os mando un besito muy grande. 

Gracias por estar ahí!! Hasta la próxima!!




Cuéntame, cómo te ha ido...

Esto que veis fue uno de los dormitorios del piso donde un joven matrimonio comenzaba su andadura en el Madrid de los Austrias de los años sesenta. 


Mientras las niñas fueron pequeñas, fue simplemente un dormitorio más de la casa. Después fue el dormitorio de dos hermanas.

Como el abuelo de las niñas era dorador y restaurador (¡ah! y pintor de brocha gorda que "después de la guerra había que hacer de todo") cuando las niñas se hicieron mayores le dio "otro aire" al dormitorio.  


El caso es que cuando los muebles llegaron a mi tenían este aspecto. 
No estaban mal conservados pero hacía falta un cambio.



Desde el primer momento tenía muy claro como quería transformarlos. Quería que tuvieran un acabado en blanco roto muy desgastado con algunas partes (los arcos de las camas, el sobre de la mesilla...) en madera encerada. Con esta idea muy clara comencé el trabajo. Como quería dejar la madera lo más limpia posible usé un decapante universal, otro especializado en trabajos de madera y por último cantidades industriales de lija y paciencia... porque después de levantar el barniz y la pátina, había un par de capas de ocre; debajo otras tantas de un... ¡verde!! Luego encontré blanco (que sería una imprimación, supongo) y después  de eliminar ese blanco... llegué a la madera. ¡Por fín!! 
¡GRAN ERRORRRRRR!! ¡Ya veréis porqué!






Con los muebles ya en madera le dí la primera mano del blanco roto que había elegido. 

Pinté las dos camitas, las descalzadoras y la mesilla. Y deje secar todo hasta el día siguiente. 

Cuando al día siguiente fui a ver los muebles para darle la segunda mano... todo era ROSA. La pintura absorbió el tinte que quedaba en la madera y se volvió rosa, dejé que secará y entonces apliqué una imprimación al agua (blanca, claro)... pues bien, cuando los vi al día siguiente... ¿de qué color eran? ¡ROSAS!! ¡Rosa "clarito"!!

¿Por qué? Pues porque estos muebles, en su momento, se tiñeron al agua y el tinte se había impregnado totalmente en la madera, así que por más que los decapaba y los limpiaba con disolvente o los clareaba con agua y lejía... siempre salía a la superficie el tinte caoba. 

Así que lo que hice fue dejar secar la madera totalmente, lijar y preparar la madera con una imprimación a base de poliuretano para crear una barrera entre la madera y el color a aplicar. Dejé secar dos o tres días (iba a verles a diario para ver si volvían a ser rosas), lijé con lija fina y le dí color. Por fin: blanco roto. 

Total!!!! que para cuando el blanco roto quedaba como blanco roto, los muebles ya tenían varias capas de "de todo" blanco roto "rosa", imprimación al agua "rosa" y, por fin, imprimación de poliuretano blanca...

No sé si os acordáis, después de este testamento, pero la idea inicial para el acabado de estos muebles era la de desgastar las piezas hasta dejar entre ver la madera.  Bueno, lógicamente, esa idea  hacía varias capas que estaba desechada por completo así que ¡cambio de planes!

Patiné los muebles con una pátina con base de óleo (poquito de siena, poquito de sombra) para dar un aspecto menos nuevo y resaltar las molduras, destacando las partes salientes y oscureciendo los recovecos, eso disimula las imperfecciones y oculta los defectos de la madera.






Y éste es el final de la historia:










¡Espero que os haya gustado el cambio!

Un besito.